Principios de incertidumbre que derrotan
a mis estigmas
Pasos de invidente que se adelantan
al destino
Formas antropomorfas que sosiegan
la dicha del desesperado
Ansiedad que despoja al incolume
horizonte
Blanco que ensobrece los párpados
incandecentes
El mismo libro que ha de ser encomendado
al abismo
Curvas que divagan en mis bostezos
de euforia
Vitrales únicos, siervos del mutismo que
aún existe
Rumbos que convergen en el canto ciego al cual ahora me encomiendo.
Principios del perpetuo atardecer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario