martes, 9 de febrero de 2010

Mi Último Equipaje

“ Sin ánimos de desesperanza…camino por el tiempo sin encontrar salida… les ofrezco un poco de mi olvido ”


Aquel otoño del 95 recién comenzaba… yo alistaba mis maletas listo para embarcarme en un viaje que , subconscientemente , pensaba solo sería de ida .
Dejaba muchos anhelos , sueños y ambiciones escritas con tinta indeleble en la hoja de mi vida, que esperaba tome un curso distinto luego de mi arribo hacia tierras lejanas. Yo no me consideraba un tipo maltratado por la vida ni mucho menos: tenía una cuenta de muchos dígitos en el banco , un automóvil , casa propia .. todos estos símbolos capitalista del éxito superficial, pero quién sabe.. como dicen por ahí .. la felicidad es algo relativo.
Hubo gran cantidad de gente en el aeropuerto , lo que me pareció extraño porque pensaba que había elegido el día mas ordinario, aquellos días en los cuales la gente camina para seguir cumpliendo la rutina de sus vidas , al parecer todos escapaban de algo , preferí no pensar en las diversas posibilidades para encontrar la razón esa huida ( al menos .. eso parecía ) ya que comenzaba a sugestionarme con la idea de que me faltaba una maleta , algún equipaje olvidado en la habitación de mis sentimientos, pero aún en esos momentos no sabía si en verdad , las emociones podrían justificar tales decisiones.
Estaba acompañado por mi madre, ella era mi familia mas no recuerdo exactamente que me decía ya que yo estaba ansioso por salir , mejor dicho
estaba con la necesidad de escapar de todo esto .. ¿de que? , ni yo mismo lo sabía.
Mi madre no comprendía aun las razones de mi partida definitiva, pero como siempre acostumbraba a decirme “ si es lo mejor para ti… no dudes en hacerlos sin causarle daño a otras personas “ el problema era que en el fondo me hacia daño a mi mismo, siempre rodeado del típico clima de aeropuerto internacional : gente extranjera yendo y viniendo con sus equipajes , la voz que se oye en toda sala a través de los parlantes anunciado la salida y llegada de los vuelos , la gente que despide a sus seres queridos , todos esos factores que conforman los ingredientes perfectos para una salida sin apuros ni contratiempos de último momento.
El momento , la hora y el minuto se acercaban, yo sentado en la sala de espera antes de empezar el abordaje del avión, hacia un recuento de lo que fue mi vida hasta ese momento, mis frustraciones , éxitos , amores logrados y también amores perdidos.. quién no los ha tenido.. pero ustedes se preguntarán .. que ha llevado a este hombre a tomar la decisión de cambiar de vida.. irse a otro país .. empezar de cero , si al parecer tiene todo lo que una persona a los 35 años quisiera tener ¿ , no podemos engañar a nuestras conciencias , es como si quisiéramos engañar a un espejo , cuando eso mismo refleja tal cual es nuestra realidad. tal vez se deba a mi deseo de superación ¿ mi vanidad ¿ a lo mejor también me aburrí de mi vida ¿ .. tantos sentimientos reprimidos que algún día tienen que darse a expresar , a lo mejor como dice la canción yo era “ el ultimo romántico “.
Momentos previos a entrar al avión , cada paso que daba , cada respiro , cada latido … eran como si fuera el comienzo de un paso de la muerte hacia la vida .. otra vez .. como se supone que sería el caso si existiera aquel refugio para vivos en muerte llamado el mas allá , prefiero no ahondar en detalles ya que me sentía como el ultimo ser en abandonar este planeta luego de un holocausto nuclear.
Ya sentado en el avión , unas 150 paginas de La Inteligencia Emocional me acompañaban , pues era propicia para la ocasión , cuyos textos me hicieron entender algunas cosas , relacionadas a los sentimientos puros, virtudes donde a veces no las hay , viajes con idas confortables pero de regresos en 4rta clase por así decirlo, para mi esto era en una solo palabra era .. el amor.
Yo no sé si todas las personas podemos o tenemos la facultad de amar, ni siquiera estaba seguro que ella sabia que estaba diciéndole adiós al mundo como lo conocía y percibía, pero de lo que si tenia certeza era que había dado con el fondo del abismo en mi alma . a quién iba a engañar… aun tenía el corazón de adolescente.

A los 11 000 pies de altura , un silencio total en el avión , cerré mis ojos , para saber que cuando los abriera todo esto ya habría sido parte de mi pasado , que mi penas se quedarían en aquellos vientos, y que ella era la maleta que no quería llevar conmigo.

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