sábado, 18 de febrero de 2012

Palabras de un febrero.


Hace algún tiempo que no publico nada por esta vía, pero quería aprovechar la ocasión y la noche para escribir algunas reflexiones sobre lo que he visto y he conversado recientemente en este mes.

Febrero es el mes del cariño y el amor en sus distintas formas por lo que se dice y se celebra generalmente, quizás sea el conjunto de momentos en el que reflexionas, cuestionas o reafirmas tu posición sobre lo que actualmente sucede, pueda ser en un tormentoso amor o el más placentero de los sueños románticos pero sea cual sea el caso siempre es bueno tener un cuenta un poco de razón y análisis para saber si uno es consecuente con lo que hace, cree que merece y espera encontrar.

Siempre he pensado que algún momento de nuestras vidas algún "poder absoluto", llámenlo Dios, destino o azar, pone personas claves en nuestro camino y no necesariamente para que vayan siempre de la mano con nosotros porque al final todo aprendizaje (el amor en cierta forma lo es) incluye equivocarse o acertar, en dicho sentido no esperemos a la persona que siempre se quede para uno, sino a aquella persona que durante el tiempo que dure su estadía en determinado punto de nuestro camino, sea lo más enriquecedor posible. Nosotros compartimos y recibimos de esa persona especial, todo tipo de sentimientos, conceptos y vivencias (al menos aspirar a ello), es el punto donde dos se vuelve uno en el mejor de los casos pero pienso que a pesar de eso uno siempre debe quedarse con cierto resguardo, porque a pesar de todo el amor apabullante que se puede sentir, amar es complementar y compartir básicamente más todas las demás sensaciones y emociones que eso produce, lo cual es distinto es distinto a regalar su ser a otra persona por lo que pienso que se vuelve todo esto egoísta por esa parte. La vida es la vida, y no es dependencia a otra persona que en muchos casos empieza por la rutina, alguien es vida de uno cuando es parte de ella y no el todo ya que si alguien acapara la totalidad de nuestro sentir y accionar universal, uno se vuelve preso de un sentimiento que cuando acaba, te deja sin piso.

Yo siempre espero lo mejor de toda persona que he considerado y considero especial, porque pienso que la distinción, la anormalidad y la singularidad de alguien te asegura una exclusividad con respecto al resto de personas. Cada uno tiene conceptos distintos de aquello que es "especial", pero una vez que verdaderamente se encuentra, se puede decir que uno empieza a enamorarse pero no me refiero a esto con generalidades de una persona (amabilidad, buena gente, buen trato , sinceridad). Más allá de esas virtudes necesarias, quizás al pasar al siguiente escalón uno encuentra la especialidad, que es la distinción inequívoca de un ser interesante en todo el sentido de la palabra. Una vez escribí que se está con quien se quiere pero no con quien se desearía, pienso que es por la complejidad y dificultad del asunto, es decir, el temor al engaño, al no ser correspondido, etc. El amor no entiende de razones es cierto, pero se puede elegir entre el sufrimiento o el crecimiento, uno no pierde la capacidad de desición al pasar por esta encrucijada. Creces, avanzas y aprendes del pasado para asentar tu presente y esperar un mejor futuro, o en caso contrario arrastras la cadena de una represión sentimental que cuando llegue una próxima persona el asunto se complicará en demasía ya que también de debe pensar mientras que se está en una relación si es el costo por un momento agradable, es grande (momentos felices, pero más malestares y peleas) por lo que eso puede ser deteriorante a la larga, por cierto lo es.

Yo pienso que hay muchas formas de amar, los que sienten mucho y dicen poco, los cursis o los despreocupados pero siempre siempre se tendrá en común el punto que uno es tranquilo y se siente en paz con la persona con la que se decide compartir y andar juntos al camino de la vida por el mayor tiempo posible, hasta el final (que es el ideal). Siempre se busca a la persona que ame en sinceridad y fidelidad, todos en comienzo lo hacemos o la mayoría al menos, el asunto para mí no está en el comienzo, sino más bien en el transcurso de la relación con las situaciones que uno va atravesando, para darse cuenta si es aquellas dos cosas siguen alforando en el recorrer.

No hay perfecciones, lo que se confunde con la ilusión (que oculta defectos y otras cosas) por eso siempre prefiero pasar por la noche primero, para luego andar de día y disfrutar de la tarde. Uno no sabe donde podría encontrar o toparse con el amor, este llega de casualidad y se da de casualidad, una hermosa combinación de factores inesperados que conlleva a la alegría, pero siempre teniendo en cuenta lo que uno espera y está dispuesto a dar, por lo que el tiempo de soltería debería ayudar a recomponer el interior o sino vivir en una apacible soledad, depende de la persona por que estoy a favor de perdonar sí. Se perdona pero no se olvida, que se entienda.

Bueno finalizo esto con la simple pero útil recomendación, siempre hay tiempo para uno y para el otro, riesgo siempre habrán pero la felicidad supera todo, en donde menos uno se imagine se puede encontrar con alguien interesante, digan gracias hasta por puro gusto, sean desprendidos cuando lo sientan porque lo pasado no es condicional para el futuro ya que quien se enamora de verdad, se enamora por la voz de un alma noble y especial.

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